Tiempo necesario: Calcula entre 2 y 3 horas para la visita estándar, o 90 minutos si vas a hacer un recorrido rápido y bien organizado por lo más destacado, terminando en el Belvedere. Si añades un taller, una visita a Via Sensoria o una cena en la planta de arriba, la visita se alarga de forma natural hasta unas 3,5–4 horas.
Ruta a pie: En cuanto llegues, empieza por la planta 2 y dirígete primero a la mesa de los terruños antes de que se llene de gente. A partir de ahí, pasa al tríptico «Vineyard Flyover» y a las «Seis botellas grandes» mientras aún tengas la mente fresca, y luego dedica la parte central de la visita a las secciones más densas sobre historia, comercio y arte. Deja el Belvedere para el final, a ser posible al atardecer, porque queda mejor como colofón que como una parada a mitad de la visita.
No te lo puedes perder: La mesa de los terruños, el tríptico «Vineyard Flyover», las seis botellas grandes y el Belvedere.
Opcional: El documental sobre Burdeos te da un contexto local muy útil en unos 10 minutos, mientras que el taller de cata dura 1 hora y te ofrece una visión más detallada y guiada. El modo autoguiado funciona bien aquí porque el «Travel Companion» es muy completo; la opción guiada solo te sale a cuenta si quieres una cata dirigida por un sumiller, no una simple introducción básica.
