El principal atractivo de Bassins des Lumières son sus exposiciones digitales a gran escala, en las que se proyectan obras de arte famosas en muros, techos e incluso en la superficie del agua. Los cuadros de artistas como Klimt, Van Gogh o Dalí cobran vida con el movimiento, la música y la luz, lo que hace que parezca menos un museo y más el interior de un cuadro.



















